Existe un pequeño problema en ir siempre de un extremo a otro...lo lógico sería buscar siempre el punto medio, pero esto a menudo es más difícil de lo que parece.
Una persona tan dual siempre se da cabezazos contra los límites de un lado y otro, y le cuesta a veces enfrentarse a determinadas decisiones.
¿Qué hacer? Mi doble naturaleza me ofrece siempre 2 posibles respuestas:
• Sométete, acéptalo, dí que sí que a fin de cuentas no es nada. No saques tanto las cosas de contexto… Ya has pasado por cosas peores, y lo sabes. Si lo haces las cosas irán mejor, aunque ahora te resulte incómodo, extraño…
• ¡NO! ¿Y qué hay de lo que tú quieres? ¿Es que no piensas decidir jamás por ti misma? Siempre intentando tener contentos a los demás…No, sencillamente no. Di que no. Imponte, planta cara, di un ya basta a tu vida…no puedes seguir así.
Y entonces es cuando todo se complica:
• No, pero esta vez será distinto, lo haré porque lo hago convencida… tampoco me supone un gran esfuerzo y sé que es lo que quiere…si su felicidad es la mía…
• No, no quiero esto…las cosas no tenían que ir así, joder, pienso tomar las riendas yo de todo antes de que se desmadre…nadie volverá a pisarme, NADIE…
Y entonces, la solución parece obvia:
• ¡Tiempo! El tiempo lo dirá
Y siempre dejo que pase el tiempo, sin tomar una sola decisión…qué miedo equivocarse, ¿no?
jueves, 8 de octubre de 2009
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Tan sólo hay que darse cuenta "a tiempo" de si "el tiempo" es solución o huida..Pero para ello también se necesita "tiempo".
ResponderEliminarManda artículos que cuando hablamos de progresar con todas nuestras experiencias se juegue al ciclo del tiempo y que no se pueda salir de él. Porque cuando pasas la barrera del miedo y te sale todo bien: se para el tiempo y vuelves a decir esa palabra.
leo esto después de tantos meses y para mi no sorpresa, sinó decepción me sometí...me sometí hasta el fin, me sometí que ya no había mayor sumisión posible...
ResponderEliminaradoro mi odiosa naturaleza.