martes, 25 de agosto de 2009

Existe un mundo de mentiras, ilusiones y verdades a medias que, mucho me temo, es en el que yo habito.
En mi mundo la gente teme las reacciones de los demás más que a nada, pero no por un altruismo benévolo o un interés extremo en la felicidad del otro...en este mundo no existen mentiras piadosas más allá de Santa Claus o los Reyes Magos. La gente lo hace pensando en sí mismo, y en lo mucho que le perjudicaría que una persona concreta tuviese una visión distinta de él o ella.
De manera que hay quien opta por mentir. Es rápido, sencillo. Equiparable a un corte en una arteria principal.
Luego están las verdades a medias, que suelen ser más sinceros pero ocultan justo aquellos detalles que podrían perjudicar su imagen o su relación con alguien. Podría equipararse al veneno servido en una magdalena deliciosa, con glaseado en la superficie y virutas de caramelo de colores por encima.
Y finalmente quien crea ilusiones...oculta las cosas a la vez que miente...creo que eso viene a ser lo mismo que entrar en un laboratorio dónde constantemente crean virus y soltar una probeta cualquiera....


...quién sabe, lo mismo así empezó la gripe A...

El caso es que...mi mundo, como veis, está lleno de asesinos, y por ello yo cada día muero un poquito más

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